6 Momentos difíciles en los que mamá no te soltó la mano

6 Momentos difíciles en los que mamá no te soltó la mano

Cada vez está más cerca el día de celebrar a mamá y devolverle un pedacito de todo lo que nos dio porque siempre ha sido nuestro mayor apoyo. Aunque cada día es una oportunidad para agradecer y llenarlo de cariño, no podemos dejar pasar el 10 de mayo.

Y es que cuando llegamos a estos momentos cruciales de la vida sabemos que él estará ahí cogido de nuestra mano, ya sea un logro o un obstáculo, seamos pequeños o todos adultos independientes. ¡Mamá nunca nos defraudará! Por eso merece ser celebrada por todo lo alto, porque es un placer tenerla en nuestras vidas.

1. Cuando entramos a la escuela

Mujer feliz abrazando a su madre

Mamá es la persona con la que tenemos la conexión más fuerte, así que empezar la escuela y separarnos de ella fue un desafío para los dos. Sin embargo, desde el primer día nos empujó a resolver los desafíos diarios que se nos presentan: si teníamos problemas para leer, se sentaba y deletreaba con nosotros; si no entendíamos de matemáticas, nos las explicaba con toda la paciencia del mundo. Puede que no lo recuerdes, pero siempre lo animaste a superar todos los desafíos y por eso no puedes dejar pasar esta gran oportunidad de celebrarlo.

2. Cuando peleamos con nuestros amigos

Mamá abrazando a su hija

La amistad es una de las cosas más importantes en la vida, pero como cualquier otra relación, no todo es genial, y en ocasiones hay malentendidos que provocan distanciamientos o incluso peleas. Hoy somos lo suficientemente maduros para enfrentarlo, pero cuando éramos más jóvenes, mamá nos dejó desahogarnos con ella y sus consejos nos hicieron ver la situación desde una perspectiva diferente. Por eso, como madre, como pañuelo de lágrimas y como consejera, debemos celebrarlo como es debido.

3. La primera vez que nos rompieron el corazón

Madre e hija mirándose a los ojos en la cocina

Cómo olvidar nuestro primer amor, esas mariposas en el estómago o cuando nos preparamos para ese ansiado encuentro. Desafortunadamente, estos hermosos recuerdos adolescentes no terminaron como en los cuentos de hadas, y así como ese primer amor nos marcó, el dolor del desamor parecía insoportable en ese momento. Afortunadamente mamá nos acompañó, mimándonos y haciéndonos ver que la tristeza no sería eterna. Gracias a ella y sus abrazos, ¡volvemos a creer en el amor de pareja! Pero más importante, reafirmó el amor que siente por nosotros.

4. Cuando fallamos en un examen importante

mujeres tomados de la mano

No importa cuán buenos estudiantes fuéramos, nadie se salvó de suspender un examen o una tarea importante, pero las fallas se ven mejor como oportunidades para aprender. Además, mamá estaba a nuestro lado, haciéndonos ver que nos estábamos ahogando en un vaso de agua, y que lo que realmente importaba era aprender de nuestros errores y seguir adelante. Gracias a la madre, hoy estamos imparables!

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5. Cuando no encontramos trabajo

Madre e hija comiendo en un restaurante

Dicen que el tiempo vuela y cada año se hace más evidente. ¡Un día nos despertamos y ya no éramos estudiantes! Así, nos encontramos con nuevos obstáculos y uno de ellos fue la búsqueda de trabajo. Sin duda tomó meses de intentarlo, llevar CV a todas partes y buscar vacantes sin descanso. Lo bueno es que la madre nunca nos defraudó ni se rindió. Y bueno, ahora que tenemos trabajo hay que tratarlas como reinas y celebrarlas cada día como se merecen.

¡Hay que mimarlos!

mujeres tomados de la mano

Tener una madre que ha estado a nuestro lado en todas las etapas de la vida, brindándonos sabiduría, consejos y mucho cariño es algo que no debemos menospreciar, porque gracias a ella, su esfuerzo y su amor es que nos convertimos en las mujeres que somos. hoy. Entonces, lo mejor que podemos hacer en este momento es cuidarlos, amarlos y nunca dejar de demostrarles que son todo nuestro mundo. Hay muchas formas de hacerlo, pero te aseguramos que la más sencilla es la que más valora tu madre: simplemente pasar tiempo de calidad con ella.

¡Diviértete con mamá!

Madre e hija sentadas en la mesa mirando el álbum de fotos y riendo

Todo lo que somos se lo debemos a nuestra madre, así que no dudes en mimarla. Prepárale algo delicioso para comer, cómprale su perfume favorito, llévala a un restaurante, de paseo, ¡lo que sea! Lo importante es que la hagas sentir apreciada y que nunca la dejes sola. Seguramente la hará muy feliz si vas a su casa, abres una cerveza y hablas de lo lejos que te ha llevado la vida.

Sabemos que la comida une, pero también las bebidas, y si nunca te has sentado con tu mamá a tomar una cerveza fría, ¡no sabes lo que te estás perdiendo! Tu relación puede haber tenido altibajos, esto es totalmente normal, pero siempre valdrá la pena luchar por tener una buena relación con la persona que te trajo al mundo, y no hay nada más reconfortante que compartir la mejor cerveza con la mujer que más nos ama.

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