Los 8 estafadores más audaces de todos los tiempos; uno de ello vendió el puente de Brooklyn

Los 8 estafadores más audaces de todos los tiempos; uno de ello vendió el puente de Brooklyn

Los 8 estafadores más audaces de todos los tiempos Los estafadores están a la orden del día, caballeros. Ya quedaron atrás aquellos tiempos donde recibías un correo electrónico de un millonario inglés que no tenía a quién dejarle su fortuna y te escogió a ti para heredar su dinero. ¿Lo recuerdan? Los tiempos han alterado, ahora te estafan desde la prisión, lo que es totalmente irónico.

Sea como fuere, absolutamente nadie se escapa de ser engañado y manipulado, de ahí que venimos a contarles un tanto sobre las estafas más triunfantes, extrañas y bizarras que se han hecho hasta hoy. ¿Están ya listos?

1. James McCormick y sus “detectores de bombas”

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Este hombre vendió más de 7 mil detectores de bombas falsos y ganó más de setenta millones de dólares estadounidenses de las ventas totales. Estos dispositivos falsos, llamados “ADE652”, se vendieron primordialmente en Irak, mas asimismo en otras unas partes del planeta. Además de esto, dio a los compradores una falsa sensación de seguridad. Aun soldados, policías y personal de seguridad pensaban que funcionaban, puesto que aparte de las bombas, advertían drogas.

Y puesto que, como era de aguardarse, el empleo de este dispositivo causó muchas muertes y lesiones, mas McCormick nunca se mostró arrepentido por esta razón. Es más, hasta afirmó que sus clientes del servicio jamás se quejaron del producto… puesto que ya estaban fallecidos. McCormick tenía cincuenta y siete años cuando fue capturado y preso a lo largo de diez años.

2. Belle Gibson y su cura milagrosa

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Belle Gibson, una blogger de bienestar, fingió tener cáncer cerebral y aseveró que este se curó con alimentación y terapias opciones alternativas, como la medicina aiurvédica, la oxigenoterapia y una dieta libre de gluten y azúcar. Hizo cuatrocientos veinte mil dólares americanos solo de sus redes sociales, lanzó un libro de cocina y creó una aplicación donde aseguraba que sus consejos curarían la enfermedad. Se centró en las mujeres jóvenes, pequeños enfermos y provocó simpatía al contar su historia de vida, mas todo era una completa patraña.

Además de esto, prometió donar la mayoría de los ingresos generados por su libro, mas realmente, gastó prácticamente todo en ropa, productos cosméticos, vacaciones y solo probó haber donado diez mil dólares americanos a una organización beneficiosa. Por último, cuando la detuvieron, no le quedó de otra más que aceptar que todo había sido un invento, incluida su enfermedad. Fue multada con quinientos mil dólares estadounidenses para eludir la prisión.

3. El famoso “Príncipe de Nigeria”

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¿Ustedes piensan que si un millonario príncipe de una tierra lejana quisiese sostener su dinero a salvo, se lo mandaría a alguien como ? Bueno, puesto que según lo que parece miles y miles de personas cayeron redonditos en esta estafa. Los estafadores mandaban intencionalmente correos gramaticalmente pobres y utilizaban ciertos filtros para elegir de forma automática a receptores inocentes, entre jóvenes menores y adultos mayores. Estas personas se hacían pasar por personas adineradas que precisaban resguardar su dinero, con la promesa de que les darían algo de su fortuna, mas solo ponían en cero el saldo bancario de sus víctimas.

Por si no fuera suficiente con lo anterior, los estafadores no son fundamentalmente de Nigeria: en dos mil seis, el sesenta y uno por ciento de ellos eran ciudadanos estadounidenses y solo el seis porciento, nigerianos. Esta categoría de fraude o bien truco de confianza floreció en Internet, mas sus raíces se remontan a una estafa del siglo XIX llamada el “prisionero español”.

4. Nikita Russian y su reality show inexistente

Este hombre británico engañó a un conjunto de personas haciéndoles pensar que estaba generando un reality espectáculo que, realmente, no existía. Russian puso anuncios promocionales en los que invitaba a las personas a participar en un programa de T.V. de un año con la posibilidad de ganar increíbles premios en efectivo.

Tras audicionar a cientos y cientos de demandantes, escogió a treinta de ellos y les solicitó que dejasen sus trabajos, hogares y se preparasen para grabar a lo largo de un año. Les solicitó reunirse en la ciudad de Londres y los dividió en equipo de diez. Se solicitó a cada equipo que recaudaran 1.5 millones de dólares estadounidenses, que era esencialmente su premio en efectivo y solicitó acceso completo a las cuentas corrientes de los participantes.

La mayor parte de los concursantes elegidos abandonaron el programa en dos días. Russian asimismo se quedó sin hogar y se vio obligado a vivir con sus víctimas manipuladas. Cuando ya no pudo continuar con la patraña, hasta el momento en que uno de los concursantes lo encontró, se vio obligado a solicitar excusas. Como no demandó el dinero, no se le acusó de ningún delito.

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5. La tierra de los diamantes

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En mil ochocientos setenta y dos, Philip Arnold y su primo John Slack estafaron a empresarios poderosos insistiendo que habían encontrado tierras sin urbanizar que contenían piedras bellas y diamantes. Los hombres pusieron las piedras en el sitio y solicitaron dinero a los inversores, prometiendo establecer una compañía a cambio de revelarles el sitio secreto de los diamantes, y las víctimas, conmovidas, les dieron cien dólares estadounidenses en acciones por tan valiosa información.

Tras haber conseguido el cometido, Arnold y Slack sencillamente escaparon con el dinero y los diamantes aparentemente descubiertos. Slack se fue a Nuevo México y murió en mil ochocientos noventa y seis, al tiempo que Arnold adquirió una casa de gran lujo en Kentucky, abrió su banco, mas por último fue detenido y murió poco tras una neumonía.

6. Howard Welsh y los cultos piramidales

Los 8 estafadores más audaces de todos los tiempos

Welsh, al lado de su novia Lee-Hope Thrasher, introdujeron un plan de “inspiración divina” en mil novecientos noventa y nueve que atrajo a más de mil inversores en U.S.A., la mayor parte de los que asistían a la iglesia y eran devotos. Ofrecieron un plan financiero llamado “Living Your Purpose”, que les valió más de treinta millones de dólares americanos. Welsh apeló a los religiosos representando a la fe y aseveró que si creían en él, probablemente tresdoblaría sus depósitos.

Utilizó todo género de técnicas de marketing como folletos promocionales, asistió a seminarios en múltiples estados y asimismo mandó a personas por correo. El esquema Ponzi que desarrolló con su novia atrajo a la gente, puesto que era una inversión libre de impuestos para ellos y aseveraron que está vinculado a una “misión” concreta. Para cerciorarse de que sus víctimas tuviesen un sentido de autenticidad y confianza, la pareja patrocinó un seminario de formación de 3 días en todo USA, y los temas de estos seminarios fueron de forma profunda religiosos.

Un banco empezó a sospechar en dos mil uno tras apreciar que se estaba trasfiriendo una gran suma de dinero. Por último, la pareja fue capturada en el mes de noviembre de dos mil cuatro y Welsh fue condenado a veinte años de prisión.

7. El hombre que vendió el puente de Brooklyn

Los 8 estafadores más audaces de todos los tiempos

Aún no se terminaba de edificar y George C. Parker, un estafador, ya la vendías a individuos descreídos, convenciéndoles de que en el momento en que adquirieran el puente, producirían una fortuna cobrando peajes. Vendió la estructura un par de veces a la semana a lo largo de años, aun cuando otros estafadores empezaron a copiarlo.

Según lo que parece, este hombre hizo lo mismo con la Escultura de la Libertad, el Madison Square Garden y el Museo Metropolitano de Arte. Fue condenado por sus valientes crímenes 3 veces en su vida y por el último, en mil novecientos ocho, fue sentenciado a cadena perpetua. Lo peor es que las personas que adquirieron el puente llegaron a edificar barreras y casetas de peaje para supervisar el acceso. Esta historia dio sitio a una oración famosísima en Estados Unidos: “… y si crees eso, tengo un puente para venderte”, que se utiliza para burlarse de alguien exageradamente inocente.

8.  Geraldine Carmichael y sus autos del futuro

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En la mitad de la crisis de gas en la década de los setenta, Geraldine Carmichael puso en marcha la 20th Century Motor Car Cooperation y presentó un vehículo llamado “Dale”, con aspecto futurista, de 3 ruedas y que prometía solucionar la crisis de comburente, puesto que podía avanzar setenta millas por galón.

Los atractivos anuncios del vehículo imaginario hicieron que los clientes del servicio y también inversores depositasen su dinero para tener el nuevo invento. El auto costaba 2 mil dólares americanos de aquellos tiempos y Carmichael juntó un total de 3 millones de dólares americanos en ventas adelantadas. No obstante, la mujer escapó con el dinero sin dejar indicio. En mil novecientos ochenta y nueve fue encontrada en Dale, Texas… de todos y cada uno de los lugares a donde habría podido ir. Fue sentenciada a diez años de cárcel en California y murió de cáncer en dos mil cuatro.

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